Su función es regular los procesos celulares. Por eso, su presencia es necesaria para el funcionamiento celular, el crecimiento y el desarrollo
Las vitaminas se encuentran en frutas, verduras, legumbres, carnes y pescados
Las vitaminas se clasifican en dos grupos:
Vitaminas liposolubles:
Las vitaminas liposolubles son la A, D, E y K, y se consumen junto con alimentos que contienen grasa. (Como indica su nombre, son las que se disuelven en grasas y aceites). Se almacenan en el hígado y en los tejidos grasos. Debido a que se pueden almacenar en la grasa del cuerpo no es necesario tomarlas todos los días por lo que es posible, tras un consumo suficiente, subsistir una época sin su aporte.
Si se consumen en exceso (más de 10 veces las cantidades recomendadas) pueden resultar tóxicas. Esto les puede ocurrir sobre todo a deportistas, que aunque mantienen una dieta equilibrada, recurren a suplementos vitamínicos en dosis elevadas, con la idea de que así pueden aumentar su rendimiento físico. Esto es totalmente falso, así como la creencia de que los niños van a crecer más si toman más vitaminas de las necesarias.
Las vitaminas liposolubles son:
Vitaminas hidrosolubles:
Las vitaminas hidrosolubles son aquellas que se disuelven en agua. Son necesarias para muchas reacciones químicas del metabolismo. En este grupo están la vitamina C y las vitaminas del grupo B.
En el hígado puede almacenarse la vitamina B12, pero las demás no se almacenan en el organismo, y son excretadas con la orina. Por ello han de usarse antes de ser eliminadas, y se requiere una ingesta prácticamente diaria, ya que al no almacenarse se depende de la dieta. Por otro lado, estas vitaminas se disuelven en el agua de cocción de los alimentos con facilidad, por lo que resulta conveniente aprovechar esa agua para preparar caldos o sopas.
En este grupo de vitaminas, se incluyen las vitaminas:
